jueves, 30 de septiembre de 2010

Soy ¿de piedra?

Quizás, lo primero que te preguntes al leer esta frase sea: ¿Por qué una piedra?

Pues si, para algunas personas lo soy…

¿Qué es lo que quiero decir con esta frase? Bien, me explico.

Todos sabemos que las piedras, sean del tipo que sean, son objetos inertes, incapaces de sentir algo. No sienten frío, no sienten calor, no sienten golpes. Se pueden partir, se pueden romper, pero no sienten nada.

Quien me conoce, cuando lee esta frase, me compara con muchos tipos de piedra. La mayoría de las veces me dicen que soy como una piedra preciosa de valor incalculable.

Me siento muy halagada cuando dicen esto de mí, pero yo no soy una piedra.

Yo, ante todo, soy una persona que vive, respira, escucha, observa. Soy capaz de sentir muchas cosas. Me gusta manifestar mis sentimientos, ya sea riendo, llorando, abrazando o besando.

Cuando estoy triste, se me escapan unas lágrimas. Si estoy contenta, empiezo a reír. Si veo que alguien allegado a mi lo pasa mal, le doy un abrazo. También abrazo cuando necesito sentirme querida. Y si necesito demostrar mi amor por alguien, le doy uno o muchos besos.

Estoy hecha de un material que es capaz de captar emociones y sentir muchas cosas, un material sensible a palabras malintencionadas, malos gestos o acciones, ya sean en contra mía o en contra de alguien a quien quiero.

No me gusta que me traten como una piedra, no me gustan que me lancen palabras hirientes como si yo no estuviera, como si no me diese cuenta de lo que dicen, como si fuese un ser insensible hecho de piedra. Lo que veo y oigo, si está hecho con mala intención, lo capto y lo siento. Me duele, aunque a veces algunos piensen que no.

Intento no hacer caso, pero es que me afectan y no puedo dejarlo pasar.

Se acumulan dentro de mí y no las digo. Una tras otra, se van apilando.

Por ratos parezco olvidarlas, pero hay momentos en que las recuerdo y, entonces, lloro en silencio. Quisiera que, al llorar, saliese cada una de esas cosas en cada lágrima que sale de mí, pero no es así.

Para algunas personas soy como de piedra, pero yo NO soy de piedra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario