sábado, 6 de noviembre de 2010

Despertando...

Abriendo los ojos a la realidad. Dejando de vivir en un mundo de fantasías. Dándome cuenta de cómo son en verdad las cosas y las personas.

Poco a poco, apenas he empezado a abrirlos del todo.

Observo a través de mi escasa vista este mundo loco, donde cada persona va en una dirección diferente, donde cada cual hace su vida según lo que quiere y muchos siguiendo el camino de otros en lugar de construirse uno propio.

Conociendo cada lugar, cada persona, pero lo más importante, me voy conociendo a mí misma, porque no pretendo que otros lo hagan por mí.

Voy sabiendo lo que quiero y como lo quiero. Voy acomodando ideas, gustos, opiniones, y formo, a partir de ellas, mi propia personalidad. De esta forma, nadie podrá imponerme nada, porque ya voy sabiendo lo que quiero.

En este mundo tan influyente, me siento un poco rara. No soy como los demás, no sigo un modelo de vida igual a los demás, no visto como los demás, no me gustan algunas de las cosas que le gustan a los demás, hago cosas que otros no hacen y no hago cosas que los demás hacen.


Pero he descubierto que lo importante es sentirse bien con uno mismo y tener una personalidad bien consolidada de manera que todas esas modas que andan sueltas por ahí no consigan introducirse en nosotros.

Lo importante es tener claro quiénes somos y saber por dónde caminamos, no importa que no sea el mismo camino que el de los demás, sino que sea uno propio, que lleve al mismo lugar pero que pase por otros sitios diferentes.

Yo hago lo que quiero, y sí, reconozco que a veces me dejo y me he dejado llevar por otros, pero cuando sepa quién soy me será más fácil andar por mi propio camino.

Y me da igual que hablen de mí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario