Hoy voy a hablar de mis amigos. Pocos, si. Pero no necesito más. Los que tengo me son suficientes.
Ellos son mi tesoro más valioso. Son importantes y únicos. Toda persona es única.
Ellos me escuchan y me entienden. Me aconsejan y me señalan el camino cuando me pierdo.
Aunque estemos separados, no los pierdo, porque lo que nos une no entiende de distancias.
Tras un tiempo sin verlos, quedas con ellos y hablas, y sientes que no los has perdido, que están y estarán siempre ahí, que la confianza es la misma, y que nuestra relación no se ha desgastado por el paso del tiempo y por la distancia.
No me importa no tener cosas materiales modernas ni de última generación, pues ellos permanecen a través de todo mi tiempo, desde mi pasado hasta mi futuro, no los cambio con el paso del tiempo, pues los verdaderos amigos son para siempre.
Son el mejor regalo que me ha dado la vida.
Los quiero. Porque siempre están ahí y porque sé que siempre lo harán.
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